sábado, 15 de noviembre de 2014

Madaline: comparación con Nila


Nila: comparación con Madaline

Geografia cap 8

COLAGE DE LAS CIUDADES QUE MARKOS RECORRIO

 
MAPA DE GRECIA


Markos y su mamá en la adultez

Durante todo el capítulo, Markos parece sentir que su madre se siente avegonzada de él. Cree que no ha sido un buen hijo porque se fue, con la excusa de estudiar para cirujano plástico, y salió a recorrer el mundo, dejando a su madre con Thalía en Tinos. Sin embargo, al final, se puede ver que, en realidad, su madre nunca dejó de quererlo. Descubrió que desde que se fue ha estado muy pendiente de él, lo ha buscado en internet y ha guardado las fotos de los lugares que visitó. También se siente muy mal cuando la ve, luego de tantos años, envejecida y enferma. Pero se da cuenta de que, a pesar de no haberle demostrado tanto cariño durante su infancia, nunca iba a dejar de quererlo.

Markos y su mamá durante la infancia

Según Markos, cuando él era chico, su madre y él no se llevaban muy bien. Dice que en una foto se puede ver que entre ambos hay poco contacto físico, como si no quisieran estar juntos. También dice que no era muy cariñosa, que más bien era severa con su hijo y que nunca lo llevaba de la mano a la escuela porque decía que para ella debía ser un alumno más. Incluso, dijo que no lloró cuando murió su marido y que no quería averiguar como se sentiría si muriera él. Markos siente que su madre no estaba felíz de tenerlo como su hijo.

Datos sobre Thalia

"La niña estaba en el umbral de la habitación, junto a mi madre, y me miraba con rostro inexpresivo; era desgarbada y paliducha, de pelo lacio. (...) La máscara que cubría la mitad inferior del rostro de aquella niña era así: eliminaba la posibilidad de mirar cualquier otra cosa." Pg 268.

"'La mordió un perro'-me había dicho mamá como advertencia-. 'Tiene una cicatriz.' El perro no le había mordido la cara de Thalia; se la había comido." Pg 269.

"Comía con mucho escándalo, sin poder evitar que trozos medio masticados se le escaparan de la boca y aterrizaran con un sonido blando y húmedo en el plato, la mesa o incluso el suelo. No tenía más remedio que beber todos los líquidos, incluso la sopa, con una cañita, de las que su madre siempre guardaba un buen puñado en el bolso." Pg 274.

"Le gustaban los juguetes mecánicos, cosas que tuvieran engranajes internos. Pero no para jugar con ellos,, ¿verdad que no, cariño? No, lo que hacía era destrozarlos, todos aquellos juguetes carísimos, los abría en cuanto se los regalábamos." Pg 280.

"Me sentí impresionado, y también un poco incómodo, por lo mucho que Thalía parecía haber captado en tan poco tiempo. Quizá fuera por la máscara, pensé, que le otorgaba la ventaja de ver sin ser vista, la libertad de observar a placer, de estudiar y escudriñar." Pg 288.

"La operación chapucera, la terrible infección postoperatoria que derivó en septicemia, hizo que sus riñones dejaran de funcionar, causó fallo hepático y devoró el segundo injerto de tejido, obligando a los cirujanos a retirar no sólo la piel injertada, sino buena parte de lo que le quedaba de la mejilla izquierda y también de la mandíbula. Las complicaciones la mantuvieron en el hospital casi tres meses. estuvo a punto de morir. Debería haber muerto. Después de aquello, no consintió que volvieran a tocarla." Pg 302.

"Pero yo no lo sabía, todavía no, que ellas ya se entendían la una a la otra, tal vez mejor de lo que yo las entendía a ninguna de las dos. Mamá respetaba demasiado a Thalía para tratarla con paños calientes. (...) Se había convertido,contra todo pronóstico en una chica casi normal y corriente, y tuve que reconocer mi admiración por la forma en que los isleños la habían aceptado como una más." Pg 307

"Además, desprende un aire de cordial desafío, lo noto en el tono socarrón con que comenta algunas cosas que hago y que, sospecho, se le antojan patochadas. El brillo que ilumina su mirada, esta nueva risa vigorosa, las mejillas rozagantes, todo ello me da la sensación de hallarme ante la esposa de un granjero. Una mujer con los pies en tierra, cuya enérgica simpatía no acaba de ocultar un poso de dureza y una autoridad que sería imprudente cuestionar. (...) Thalía no posee un negocio en el sentido estricto de la palabra. Antes de la era digital, se dedicaba sobre todo a las reparaciones domésticas. Iba allí donde la llamaban y soldaba el transitor averiado de una tele, o sustituía el condensador de señal de un viejo aparato de radio. Le pedían que reparara termoestatos de nevera, que sellara la fuga de una cañería. Sus clientes le pagaban lo que buenamente podían, y si no podían pagarle, ella hacía la reparación de todos modos. 'En realidad no necesito el dinero-me decía-. Lo hago por diversión. Aún disfruto como una niña abriendo cosas y averiguando cómo funcionan por dentro.' Hoy en día, Thalía es como una empresa unipersonal de informática. Todo lo que sabe lo ha aprendido por sus propios medios." Pg 314.

"Siempre se negó en redondo, para mi inmensa perplejidad. 'Así soy yo', me dijo. (...) El perro tardó unos minutos en darle su rostro, y a ella le llevó toda una vida forjarse una nueva identidad en torno a ese mismo rostro. No me dejaría deshacerlo todo a golpe de bisturí." Pg 318.